En el marco de los 15 años de La Casa dels Xuklis, varias familias comparten cómo vivieron la llegada a la Casa y qué supuso para ellas encontrar acogida, apoyo y un hogar cerca del hospital.
Montse, Angel, Julia, Iuliana, Ana, Mar e Irene son de diferentes puntos de Cataluña. Sus historias son distintas, pero todas tienen un lugar en común: La Casa dels Xuklis.
«Cuando te dan un diagnóstico de este tipo, se te cae el mundo encima», recuerdan Montse Soler y Angel Ramos, familia de Girona. En su caso, la llegada a la Casa fue una respuesta en medio de un momento de mucha incertidumbre: “Fue AFANOC quien se puso en contacto con nosotros y nos ayudaron mucho, porque en ese momento no sabes qué debes hacer ”.
Poder vivir durante un tiempo en un espacio pensado para acoger a las familias tuvo un impacto directo en el día a día de Montse y Angel. “Después de muchos días en el hospital, ver que Guillem jugaba en la Casa con otros niños… se nos abrió el cielo”.
También Julia Arís y su madre, Iuliana Stoica, familia de Lleida, destacan el acompañamiento recibido durante todo el proceso: “ AFANOC nos ha ayudado muchísimo y nos hemos sentido muy acompañados en todo momento”.
La Casa dels Xuklis es un recurso de alojamiento temporal donde las familias pueden convivir con otras personas que están pasando por situaciones similares, mantener cierta cotidianidad y sentirse acompañadas en medio de un proceso complejo. «Es un lugar único. Nadie te entiende como las familias que viven «, explica Ana Toscano, madre de familia, de Tarragona. La joven Irene Morillo añade que » te ayuda a saber que no estás sola. Que hay más niños y jóvenes que están pasando por lo mismo que estás pasando tú».
Estos testimonios, como otros muchos, recuerdan que, detrás de cada familia hay una historia personal de incertidumbre pero también de apoyo mutuo, calidez y esperanza.

