Cuando una empresa nos escribe para empezar a colaborar, casi siempre nos cuenta lo mismo: «queremos hacer algo, pero no sabemos muy bien cómo elegir con quién». Y nos parece una pregunta muy sana, porque significa que no queréis colaborar con cualquiera solo por quedar bien, sino encontrar una entidad con la que de verdad tenga sentido ir de la mano.

Elegir la ONG adecuada para tu empresa no depende solo de la causa que más os emocione. Depende también de la transparencia de la entidad, de si podéis ver el impacto real de vuestra aportación, de si encaja con vuestro sector o plantilla, y de si os ofrece una fórmula de colaboración a la medida de vuestro tamaño. Aquí te contamos, con toda la honestidad posible, en qué nos fijaríamos nosotras si estuviéramos en vuestro lugar.
Por qué merece la pena dedicar tiempo a elegir bien
Se puede tener la tentación de elegir la primera ONG que llama a la puerta, o la más conocida. Lo entendemos, pero una mala elección tiene coste:
- Para la empresa: si la colaboración no encaja con vuestros valores o plantilla, se acaba abandonando al primer cambio de prioridades, y toda la inversión en comunicarlo internamente se pierde.
- Para la ONG: una colaboración mal encajada suele durar poco, y las entidades necesitamos precisamente lo contrario: relaciones estables.
- Para la reputación de ambas: cualquier duda sobre la gestión de una ONG puede salpicar también a las empresas que la apoyan públicamente.
Dedicar una hora a evaluar bien antes de decidir suele ahorrar muchos quebraderos de cabeza después.
Los criterios que de verdad importan
1. Transparencia y cuentas claras
Es lo primero que miraríamos. Una ONG seria publica sus cuentas anuales, su memoria de actividades y, si tiene la condición de utilidad pública, cumple con las obligaciones de transparencia que marca la ley. Si una entidad no puede explicaros con claridad en qué se convierte cada euro, es una señal de alerta.
Pregunta que haceros: ¿puedo encontrar en su web, sin tener que pedirlo expresamente, cómo se financian y en qué se gastan los fondos?
2. Trazabilidad e impacto real
Más allá de las cifras generales, lo que marca la diferencia es poder ver a qué llega concretamente vuestra aportación: cuántas familias, cuántos proyectos, qué cambia gracias a esa colaboración.
Pregunta que haceros: ¿la ONG puede mostrarme (o dejarme visitar) el proyecto concreto que financiaría mi empresa?
3. Afinidad con vuestro sector, valores o plantilla
Una colaboración dura más cuando conecta con quiénes sois. Una empresa de salud puede encontrar más sentido en una entidad sanitaria; una empresa con mucha plantilla joven puede encajar mejor con causas que impliquen voluntariado activo.
Pregunta que haceros: si mañana tuviera que explicar a mi equipo por qué colaboramos con esta ONG y no con otra, ¿tengo una respuesta clara?
4. Trayectoria y reconocimientos
Los años de actividad, los reconocimientos institucionales (como la Cruz de Sant Jordi o medallas de honor de ayuntamientos) o la condición de utilidad pública no lo son todo, pero son un indicador de que la entidad ha sido evaluada por terceros, no solo por sí misma.
5. Flexibilitat en la fórmula de col·laboració
No todas las empresas pueden (ni quieren) colaborar por igual. Una buena ONG debería poder ofrecerle varias vías —donación económica, patrocinio de un evento concreto, voluntariado corporativo— y adaptarse a su tamaño y presupuesto, en lugar de tener un único modelo rígido.
6. Beneficios fiscales claros
Si la entidad está acogida a la Ley de Mecenazgo (Ley 49/2002) , sus donaciones son deducibles al Impuesto de Sociedades, hasta el 40% en muchos casos. Una ONG seria debería poder explicarle esto sin tapujos y emitirle el certificado de donación correspondiente.
Señales de alerta a las que prestar atención
Por transparencia también hacia el sector, les decimos qué nos haría dudar de una entidad:
- No existe información pública sobre cuentas anuales ni memoria de actividades.
- La comunicación se centra sólo en pedir, sin contar nunca resultados o impacto.
- No puede (o no quiere) detallar en qué porcentaje se destinan los fondos a proyectos frente a gastos de estructura.
- Presiona por decidir con urgencia, sin dar tiempo a evaluar.
- No tiene ningún tipo de reconocimiento institucional ni trayectoria verificable.
Checklist rápido antes de decidir
- ¿Publica cuentas anuales y memoria de actividades?
- ¿Puedo ver o visitar el proyecto concreto al que iría mi aportación?
- ¿Conecta con los valores, el sector o la plantilla de mi empresa?
- ¿Tiene trayectoria y algún reconocimiento externo verificable?
- ¿Me ofrece diversas fórmulas de colaboración adaptadas a mi presupuesto?
- ¿Está acogida a la Ley de Mecenazgo y puede emitir certificado de donación?
Si puede responder «sí» a la mayoría, es una buena señal para dar el paso.

Cómo lo hacemos en AFANOC
No queremos vendernos que somos perfectos, pero sí explicaros cómo intentamos ponerlo fácil a las empresas que se plantean colaborar con nosotros:
- Publicamos nuestras cuentas y nuestra memoria en la sección «Som Transparents» de nuestra web, sin necesidad de pedirlo.
- Somos entidad declarada de utilidad pública desde el año 2000, lo que además le permite desgravar sus aportaciones.
- Trabajamos siempre en Cataluña, con sedes en Barcelona, Lleida, Tarragona y Girona, así que si desea conocer de cerca el proyecto que apoyaría, puede hacerlo.
- Ofrecemos diversas fórmulas de colaboración —Empresa Solidaria, patrocinio de campañas como ¡Ponte la Gorra! o RockpelsXuklis, y voluntariado corporativo— para adaptarnos al tamaño y momento de cada empresa.
Preguntas frecuentes
¿Qué es lo primero que debería mirar una empresa antes de elegir una ONG?
La transparencia: si la entidad publica sus cuentas anuales y su memoria de actividades sin necesidad de pedirlo expresamente.
¿Es mejor colaborar con una ONG grande y conocida o con una más pequeña y local?
No existe una respuesta única; depende de si busca notoriedad de marca (donde una ONG muy conocida ayuda) o trazabilidad e impacto muy visible (donde una entidad más local, como AFANOC, permite ver de cerca dónde llega cada aportación).
¿Cómo sé si una ONG es de utilidad pública?
Puedes comprobarlo en el Registro de Asociaciones de tu comunidad autónoma o del Ministerio del Interior, o pedir directamente a la entidad su número de declaración de utilidad pública.
¿Cuántas ONG debería evaluar antes de decidir?
No existe un número fijo, pero conviene comparar al menos dos o tres opciones dentro de la misma causa para poder valorar transparencia, trazabilidad y flexibilidad de cada una.
¿Puedo cambiar de ONG si la colaboración no funciona como esperaba?
Sí. La mayoría de colaboraciones empresariales no son contratos a largo plazo cerrados, sino convenios revisables; lo que importa es comunicarlo con transparencia a ambas partes.
Si después de leer esto crees que AFANOC puede ser una buena opción para tu empresa, escríbenos a través de Empresa Solidaria y hablamos con calma de cómo encajar la colaboración a su medida.



