La vida en la Casa gira en torno a una amplia red de personas que conviven y colaboran con ella .
Desde hace quince años, la Casa dels Xuklis acoge familias con niños y jóvenes con cáncer que deben desplazarse a Barcelona para recibir tratamiento en los hospitales de referencia.
Pero la Casa es mucho más que un sitio donde alojarse. Es un espacio de convivencia, acompañamiento y aprendizaje, donde las familias pueden compartir el día a día, mantener cierta normalidad y sentirse sostenidas en un momento especialmente complejo.
La vida en la Casa se construye gracias a una amplia red de personas que conviven y colaboran: voluntariado, talleristas, equipo técnico de AFANOC, docentes y profesionales sanitarios. Entre todos ellos hacen posible un entorno donde niños, adolescentes y jóvenes pueden continuar jugando, estudiando, relacionándose y participando en actividades adaptadas a su situación.
Los espacios compartidos, las actividades, el acompañamiento educativo y emocional y la coordinación con los hospitales y centros educativos contribuyen a reducir el aislamiento ya preservar los vínculos con la vida cotidiana . Aprender, en este contexto, no es sólo continuar los estudios, sino también compartir experiencias, expresar emociones y encontrar nuevas formas de afrontar el día a día.
Apadrinar una habitación es contribuir a sostener todo lo que pasa: los aprendizajes, las actividades, las conversaciones y los vínculos que convierten a la Casa de los Xuklis en un verdadero hogar lejos de casa.



